miércoles, 5 de abril de 2017

¿debes temerle al WiFi?

Uno de las creencias más extendidas en los ámbitos urbanos se refiere a la peligrosidad de las "radiaciones" que emiten los celulares, sus antenas, los routers inalámbricos y las antenas WiFi.

uno de los argumentos mas frecuentes es:
"... estos equipos emiten microondas, y ya sabes lo que le hacen los microondas a la comida"
Y aún los más escépticos suelen razonar:
"... si bien no está demostrada su peligrosidad, eso no significa que sean inócuos... así que por las dudas, apaga el WiFi durante la noche"


Si bien es cierto que la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia, en el caso de las comunicaciones inalámbricas los estudios han sido numerosos y consistentes indicando que no hay relación entre las radiofrecuencias de uso laboral, urbano u hogareño y eventuales riesgos para la salud.
Aún así, ante cualquier duda que pudiera existir, las legislaciones han implementado límites precisos a la intensidad de emisiones que eventualmente pudieran presentar cierto riesgo de peligrosidad para los seres humanos.

Obviamente, las empresas del sector deben observar estos límites de manera estricta para asegurar el cumplimiento de las leyes vigentes en cada país del mundo.

Por otro lado, las organizaciones científicas que se encargan de verificar mediante estudios cada vez mas estrictos si éstos límites son correctos, especialmente para las nuevas tecnologías, como las redes LTE, también están haciendo su trabajo.

En éstos días, el CCARS (Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud de España), ha emitido un nuevo informe donde sus conclusiones son contundentes:

 Resumidamente, las mismas son:

  1. Las redes de telefonía LTE (4G) no aumentan la exposición de la población respecto de las anteriores tecnologías.
  2. Sus niveles de emisión están muy por debajo de los límites establecidos como "potencialmente peligrosos"
  3. No hay motivo sanitario o técnico que justifique reducir los límites actuales a niveles mas estrictos; por el contrario, hacerlo solo implicaría aumentar la cantidad de antenas, con el consiguiente impacto ambiental, administrativo y económico)
  4. Los niveles de exposición característicos de la población a redes WiFi está muy por debajo de los máximos establecidos legalmente, y no implican riesgo sanitario.
  5. Los niveles de radiación recibidos por el público en presencia de escáneres en aeropuertos o ingresos controlados, son muy inferiores a los límites recomendados.
Además, en términos de uso de tecnologías inalámbricas en lugares de riesgo, el informe afirma:
  1. El uso de teléfonos celulares en ámbitos hospitalarios es seguro, recomendándose mantener una distancia mínima de 1 metro entre el dispositivo y los aparatos médicos en uso.
  2. Dispositivos celulares encendidos deben respetar una distancia recomendable de 15 cm de cualquier marcapasos electrónico.
  3. Las antenas de telefonía móvil NO producen interferencia con marcapasos cardíacos.
Y con respecto a los temores de contraer tumores por el uso de celulares:
  1. Los estudios CONFIRMAN que no hay incremento de riesgo de tumores relacionado con el uso de teléfonos celulares.
  2. El mismo resultado se obtuvo por exposición a antenas de telefonía móvil, radio o televisión.
Por lo tanto:
  • Las evidencias CONFIRMAN que no hay efectos adversos para la salud relacionados con la exposición a antenas de telefonía móvil, transmisión de Radio y Televisión y sistemas inalámbricos (Wi-Fi) utilizados en el trabajo, la escuela o el hogar.

Vaya éste humilde granito de arena en la difusión de las conclusiones científicas más actuales, basadas en estudios comprobables, sobre este tema que tantos mitos ha generado en la población mundial.

Fuente:

1 comentario:

  1. En ninguna parte se muestra un gráfico o un cuadto comparativo con las emisiones reconocidamente dañinas y a las que estamos diariamente expuestos

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